Según me informó LinkedIn hace unos días, mi perfil se encuentra entre los mas visitados dentro de su plataforma. Para mayor exactitud en el primer 10% o primer decil.

LinkedIn, con 200 millones de miembros, lidera claramente el segmento de redes sociales profesionales. Motivo por el cual, se ha convertido en una de las principales fuentes de información para los departamentos de recursos humanos de todo el mundo.

Así mismo, es utilizada por muchos profesionales para ofrecer sus servicios y contactarse entre sí, con el objetivo de desarrollar proyectos conjuntos.

Dado que mi perfil recibió mas visitas que el 90% de los perfiles de LinkedIn, habría que suponer que yo debería haber recibido mas propuestas profesionales que la mayoría de sus miembros.

Pero, comencemos analizando este número un poco.

¿Cuántas visitas reciben los perfiles mas visitados?

LinkedIn no indica cuántas visitas recibió mi perfil, ni cómo las calculó. Además, como uso una cuenta básica (gratuita), la información que tengo al respecto se limita al número de visitas y apariciones en búsquedas durante los últimos 90 días y a un listado parcial de los visitantes (si tienes un perfil en Linkedin puedes ver tus estadísticas aquí).

Por otro lado, mi actividad en LinkedIn el año pasado varió muchísimo. A principios de año estuve muy activo, no sólo publicando información, sino también en algunos grupos. Al principio de la segunda mitad mi actividad disminuyó, hasta casi desaparecer. Pero, hacia finales de año, la retomé un poco, aunque todavía sin alcanzar los niveles de principios de 2012.

Sin embargo, es razonable suponer que el número de visitas que recibe mi blog provenientes de LinkedIn, es proporcional al número de visitas que recibe mi perfil. Mas aún, si tomamos en cuenta que dicha curva tiene un comportamiento similar al descrito en el párrafo anterior.

De esta forma, estimo que mi perfil de LinkedIn debe haber recibido poco mas de 2.000 visitas durante el año 2012.

¿2.000 visitas son muchas o pocas?

Para una persona que está buscando trabajo, lograr que 2.000 personas vean su curriculum vitae requiere de un gran esfuerzo: A pesar de los avances tecnológicos, muchas empresas todavía esperan que este documento sea entregado en físico y, además, al momento de recibirlo, solicitan al aspirante que llene y firme una planilla con algunos datos adicionales (y otros redundantes), lo cual nos obliga a repartirlos personalmente.

Otras empresas nos permiten enviarlo a través de un formulario en su web, pero algunos dan tanto trabajo como re-escribir nuestro historial académico y profesional en cada ocasión.

El uso de portales de empleo reduce la carga de trabajo, pero también requiere mantener una búsqueda activa, inscribiéndonos en aquellas solicitudes que se ajusten a nuestro perfil (las cuales, en ocasiones, tienen cientos de personas inscritas, por lo que no son garantía de que el seleccionador llegue a leer nuestro curriculum).

Sin embargo, es importante mencionar que LinkedIn habla de perfiles “mas vistos”. Como no deja claro si habla de “visitas” o de “visitas únicas”, es lógico suponer que se refieren al primer término. Es decir que, si una persona ha visitado 2 veces tu perfil durante 2012, contabilizará 2 votos para la selección de los perfiles mas vistos. Por lo tanto, el número real de personas que han visto mi perfil puede estar muy por debajo de las 2.000.

También asumiré que excluyen del conteo las visitas al perfil propio, ya que, en caso contrario, se trataría de una métrica sin ningún valor.

Por otro lado, mi blog (que está muy lejos de pertenecer al 10% mas visitado), puede superar esa cifra de visitantes en unos pocos días, lo que nos invita a pensar que, en realidad, 2000 visitas son una cantidad irrelevante.

Pero LinkedIn está orientado principalmente a profesionales y, como ya mencionamos, es utilizado activamente por los reclutadores, tanto para localizar candidatos, como para obtener información adicional de quienes envían su resumen profesional por otros medios.

En cambio, el perfil de los visitantes de un blog (aunque tenga una orientación profesional) es mucho mas amplio. Muchas de las visitas son de personas que utilizan un buscador para localizar una información específica. Aún en el caso de que nuestro blog aclare sus dudas, la mayoría de ellos no prestará atención, ni siquiera, al nombre del blog o del autor.

Para obtener algún resultado interesante, tal vez deberíamos enfocarnos mas en la “calidad” que en la cantidad de visitantes.

¿Quienes visitan mi perfil?

En el listado parcial de los visitantes a mi perfil de los últimos 90 días, el cual reviso ocasionalmente (mas frecuentemente desde que LinkedIn empezó a ofrecer notificaciones cuando se agrega a una persona a dicha lista), me he encontrado a algunas personas con las que me gustaría entrar en contacto y otras con las que no tengo ninguna afinidad.

He visto a muchos viejos amigos y ex-compañeros de estudio o de trabajo. Algunos pueden tener intenciones profesionales pero (seamos honestos), en muchos casos, la información que están buscando se encuentra realmente en mi perfil de Facebook (aprovecho para confesar que, frecuentemente, les devuelvo la visita en ambos perfiles).

Cada vez que actualizo mi perfil, veo aparecer en la lista parcial de los visitantes que me ofrece LinkedIn, a un grupo de buenos amigos, con los cuales me mantengo en contacto por otros medios. Les agradezco que estén atentos a mis actividades profesionales, pero estimo que sus visitas pueden haber contribuido con mas del 25% de los votos que recibió mi perfil, lo que reduce considerablemente el número de “oportunidades” que LinkedIn realmente me ha ofrecido.

También he visto varias veces entre los visitantes de mi perfil, a algunas personas que, debido a la relación personal que mantengo con ellas, no es factible que me ofrezcan propuestas profesionales (lo que me hace pensar ¿qué pasaría si Facebook nos informara quién vista nuestro perfil?).

Otra fuente frecuente de visitas son las “devoluciones de visitas”: Cuando vemos que alguien visitó nuestro perfil, es casi inevitable visitar el suyo y tratar de indagar sobre los motivos de su visita y las posibilidades de establecer un contacto (y, en consecuencia, frecuentemente la persona vuelve a visitar nuestro perfil y se contabiliza por duplicado). En mi caso, cuando voy a realizar actualizaciones, reviso algunos perfiles casi al azar, para inspirarme. En la mayoría de los casos recibo las visitas de vuelta, así se trate de personas que ni siquiera hablan el español.

En resumen, esas 2.000 visitas probablemente se refieran a menos de 1.000 personas, de las cuales, no mas de 500 podrían representar alguna posibilidad de negocio o empleo, si yo las “trabajara” adecuadamente.

Aún si fuesen sólo 250, eso significaría una oportunidad por día hábil.

¿Y cuáles han sido los resultados?

En primer lugar debo reconocer que, aunque mantengo mi perfil completo y actualizado casi al 100%, no he hecho “mis deberes” para aprovechar estas oportunidades.

Cuando alguien visita mi perfil (y LinkedIn me lo informa), muy probablemente le devuelvo la visita. Tal vez le agregue como contacto. Pero, muy pocas veces realizo esfuerzos reales por comunicarme con estas personas.

Incluso, cuando alguien me agrega a su perfil, lo mas probable es que les acepte, pero no intento comunicarme con ellas.

Sin embargo, a pesar de esta falta de pro-actividad, sabiendo que me encuentro en primer decil de los perfiles mas visitados, habría que suponer que he obtenido algún resultado interesante como consecuencia de mi presencia en LinkedIn.

Sin embargo, el año pasado recibí a través de LinkedIn, exactamente … (dame un momento para revisar) … Cero propuestas laborales o profesionales.

Ok. Reconozco que si he recibido algunas ofertas, pero siempre enviadas en forma masiva y, en la mayoría de los casos, no se ajustaban a mi perfil (por lo que debo suponer que, quienes las enviaron, no lo habían visitado). Peor aún, en algunos casos, se trataba de plataformas de multi-nivel y/o me las enviaron tantas veces, que me vi en la necesidad de bloquear al emisor.

Las únicas propuestas directas que recibí eran con el objetivo de republicar mis artículos en otros blogs (bien fuese refiriéndose a uno en específico u ofreciéndome la posibilidad de enviar aquellos que yo considerara adecuados).

Pero, a mediados de año, dediqué algún tiempo a analizar las visitas a mi blog y su posicionamiento. Descubrí que estas republicaciones no habían atraído tráfico y que, probablemente, estaban afectando negativamente su posicionamiento. Así que decidí dejar de enviar artículos a estos blogs, lamentando principalmente la posibilidad de perder el contacto con sus autores.

Conclusiones

Al igual que ocurre con la web de una empresa, estar bien posicionado o recibir muchas visitas no servirá de nada, si no le haces seguimiento a cada oportunidad que se presente.

Otra falla importante que verás en mi perfil de LinkedIn (espero que no por mucho tiempo) es que no se especifica el tipo personas y relaciones profesionales que estoy buscando, por lo que mi público objetivo puede tener dificultades para saber si estoy interesado en contactarles o no.

Así mismo, debo reconocer que, a finales de 2011, me contactó una persona para para invitarme a participar en un interesante proyecto de negocio. Estuvimos analizándolo a principios de 2012 pero, finalmente, el proyecto no se llevó a cabo. A pesar del fracaso, considero que, si LinkedIn me ayudara a entrar en contacto con 2 o 3 proyectos similares al año, no tardaría en encontrar uno o dos con buenas probabilidades de éxito, lo cual recompensaría con creces el tiempo dedicado a esta red profesional.

Para obtener buenos resultados en LinkedIn u otros medios, no se necesitan miles de visitas. Sino llamar la atención del pequeño grupo de personas que están en capacidad de realizarte la oferta que estás buscando.

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NOTA: Algunas de las personas que han sido notificadas por LinkedIn que sus perfiles se encuentran entre los mas vistos, han manifestado sus dudas sobre la veracidad de esta información. En mi opinión, es bastante extraño que los perfiles de algunas personas con muy poca actividad (incluyéndome a mi durante la 2da. mitad del año) se encuentren entre los mas visitados. Yo prefiero no poner en duda los cálculos (la reputación de LinkedIn se vería gravemente manchada si se descubriera algún engaño en esta campaña), pero eso me obliga a suponer que hay una enorme cantidad de perfiles que reciben ninguna o sólo unas pocas visitas al año.