Mi principal objetivo para este año es ser contratado por una PYME o agencia de marketing digital, para desempeñar el cargo de Digital Marketing Manager o similar, preferiblemente en la Provincia de Alicante.

Lógicamente, debo enviar currículos a las empresas interesadas, participar en ferias de empleo y apoyarme en las plataformas especializadas, como LinkedIn e InfoJobs.

Pero un estudio realizado por el Grupo Adecco, concluye que en España, el 80% de las ofertas de empleo no se publican. En consecuencia, 6 de cada 10 personas que se recolocan, lo hacen gracias a su red de contactos. El networking es la mas importante vía de acceso al empleo.

Por lo tanto, un objetivo fundamental de toda estrategia de búsqueda de empleo, es la activación y crecimiento de la red de contactos. Colocar nuestro nombre en la “lista de memoria” de quienes conocen las ofertas que no se publican.

Debemos enamorarlos. Vestirnos con nuestras mejores galas y escoger un poema de amor que nos sirva de inspiración.

El primer paso consiste en preparar nuestros perfiles sociales de modo que, cualquiera que ingrese a ellos, sepa que estamos buscando trabajo, en qué área y cuales son nuestras principales competencias.

A diferencia del poema, aquí vamos a enamorar a mas de una princesa (o príncipe). Así que necesitamos una lista de contactos “interesantes”.

Allí incluiremos a profesionales, principalmente de nuestro entorno, que se desempeñen en el sector o empresas que nos interesan, en recursos humanos y otras áreas relacionadas.

Incluye a tus profesores, compañeros y ex-compañeros de trabajo y estudios. Al vecino, al compañero del gimnasio y al desconocido que te agregó a LinkedIn, que trabajan en tu sector o alguna de las empresas de interés.

También debes incluir a personalidades del sector, principalmente las de relevancia local; y a aquellos profesionales que, aunque no les conozcas, observes que se relacionan con los que ya se encuentran en tu lista.

Anota la dirección del blog y redes sociales de cada contacto. Indica en cuales es mas activa. Dónde publica información profesional y dónde es mas personal. El tipo de contenido con el que interactúa y cualquier otro aspecto que te permita conocerle mejor.

Mi táctica es mirarte,
aprender como eres,
quererte como eres.

Luego debes decidir la frecuencia con la cual “atacarás” a cada contacto. Lo idóneo es que sea alrededor de una vez al mes (aproximadamente cada 30 días).

Divides el número de contactos entre el período establecido y tendrás el número de personas con las que debes contactar cada día. Si el número es muy grande, tendrás que incrementar el período o eliminar algunas personas de la lista.

Por ejemplo, si tienes 98 contactos y estableces un período de 5 semanas (35 días), tendrás que interactuar con 3 personas de la lista todos los días.

¿Cómo lo haces? Pon un comentario en su blog o en una de sus redes sociales. Comparte una de sus publicaciones en tus perfiles sociales etiquetándolo o mencionándolo. Publica un artículo basado en su trabajo y asegúrate de que se entere (p.ej. etiquetándolo cuando lo compartas en las redes sociales). Si es una persona cercana, llámale o escríbele un correo.

Mi táctica es hablarte
y escucharte,
construir con palabras
un puente indestructible.

Eso seguramente llamará su atención. Revisará tu perfil. Tal vez lea un artículo de tu blog. Si te reconoce, recordará algunos detalles de la relación. Tal vez te agradezca el gesto o lo corresponda, compartiendo alguno de tus contenidos.

Cuando le vuelvas a contactar, unas semanas mas tarde, recordará que no es la primera vez que te interesas en su trabajo.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo,
no sé cómo, ni sé
con qué pretexto,
pero quedarme en ti.

Tu instinto tal vez te lleve a compartir su último post, aunque sea el peor que ha escrito en su vida, o sea contradictorio con lo que tú escribes en tu blog o redes sociales.

¡No lo hagas!

Selecciona un contenido que sea coherente contigo o, aunque te pueda parecer un poco arriesgado, explícale de manera amable por qué no coincides con su punto de vista. ¡Eso seguramente llamará su atención!

Mi táctica es ser franco,
y saber que eres franca,
y que no nos vendamos
simulacros,
para que entre los dos
no haya telón, ni abismos.

Repite este proceso periódicamente. Sin darse cuenta, algunos te agregarán a su “lista de memoria” y, en cuanto sepan de alguna oportunidad de empleo, tal vez en su propia empresa, probablemente te contactarán.

Mi estrategia es
en cambio,
más profunda y más simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera,
no sé cómo, ni sé
con qué pretexto,
por fin me necesites.