El análisis transaccional describe los roles que podemos asumir en una relación y los resultados que podemos esperar según nuestra escogencia.

Recientemente escribí sobre la Teoría X e Y y la del Liderazgo Permanente, que buscan explicar la relación entre supervisores y empleados, como consecuencia del comportamiento y creencias de los supervisores.

La psicología humanista, a través del análisis transaccional, nos ofrece un punto de vista diferente.

Plantea que existen varios “estados del yo” o estilos de comportamiento:

  • Padre: Hace lo que debe. Ordena, juzga y protege. Su estilo es coercitivo, dirige mediante instrucciones. Se identifica con la tradición.
    • Padre Nutritivo: Apoya, enseña, aconseja. Pueden ser sobreprotectores o paternalistas.
    • Padre Crítico: Recuerda las normas. Juzga y no acepta errores.

 

  • Adulto: Hace lo que conviene. Piensa y actúa. Informa, comparte información, organiza. Su estilo es participativo, dirige por objetivos. Se identifica con la razón. A veces actúa con demasiada frialdad.

 

  • Niño: Hace lo que quiere. Siente y expresa. Su estilo es afiliativo, dirige por emociones. Se identifica con la diversión.
    • Niño Adaptado Rebelde: Se rebela contra lo injusto, desafía.
    • Niño Adaptado Sumiso: Respeta normas, es obediente.
    • Niño Libre: Se divierte, es creativo y espontáneo. También es miedoso y egocéntrico.
    • Pequeño Profesor: Intuitivo, manipulador.

 

No nos comportamos de la misma forma en todas las circunstancias pero, generalmente, hay uno o dos estilos que predominan, los cuales sentarán las bases para nuestra relación con el resto del equipo.

El estudio de las relaciones entre entre los diversos “estados del yo” podría ayudarnos a evitar conflictos; ya que, dependiendo del comportamiento de nuestra contraparte, sabríamos cuál estilo adoptar.

Su análisis escapa de los objetivos de este blog, sin embargo resumo a continuación el realizado por Felicísimo Valbuena.

Son “transacciones complementarias” y pueden durar indefinidamente las siguientes:

  • Padre-Padre: Tiene carácter de Charla Crítica y es propio de las Comisiones para intercambiar indignaciones basadas en prejuicios, no en hechos.
  • Adulto-Adulto: Son típicas de los colaboradores, que trabajan sobre un material que comparten. Pueden estar viéndose y trabajando juntos durante años y, sin embargo, no ser amigos. En general, tienen carácter de resolución de problemas.
  • Niño-Niño: Tienen varios significados: Juego, Intimidad, Amor. Estas transacciones son las más durables de la vida humana. Las transacciones familiares tienen que ser compuestas para sobrevivir.

 

  • Niño-Padre: En la admiración, el Adulto examina a la otra persona y le dice al Niño que siga adelante. La admiración suele surgir porque el niño se queda maravillado ante la presencia, fuerza y energía del padre.
  • Padre-Niño: En el afecto, uno expresa su sentimiento suscita una respuesta.
  • Padre-Adulto: Una persona apoya a otra para que tome la decisión que le parezca más oportuna.
  • Adulto-Padre: Alguien quiere mantener una posición asertiva y su interlocutor acepta.
  • Adulto-Niño: Es la apropiada de personas que aconsejan.
  • Niño-Adulto: Es la que mejor refleja la súplica o petición de ayuda.

El resto de las combinaciones se denominan “transacciones cruzadas” . Se caracterizan por la aparición de conflictos.

¿Se identifica Ud. mismo en alguno de estos estilos? ¿Qué tipo de “transacciones” se desarrollan en su grupo de trabajo?